Declaración de Principios
El modelo capitalista actual, en su versión neoliberal, ha ido profundizando de una manera cada vez más salvaje las gigantescas diferencias sociales en el país, y en el mundo entero. La precariedad de la vida de la gran mayoría, versus los más que excesivos privilegios de unos pocos, es algo que se manifiesta y reproduce en todas las áreas de la vida. La salud, el trabajo, la vivienda, la educación, entre otros, son claros reflejos de las grandes contradicciones que mantiene este modelo.
Sabemos que hay que luchar en cada uno de esos espacios, uniendo nuestras fuerzas entre los distintos actores sociales y grupos populares involucrados.
El sistema educativo chileno ha sufrido desde la dictadura militar, inmensas transformaciones que lo empujaron fuera de las prioridades de Estado, y lo abandonaron en el salvaje sistema de la oferta y la demanda. La privatización, el lucro, y la reproducción de las diferencias sociales, son actualmente sus elementos característicos. Y la universidad no ha quedado fuera de aquello, presentándose también como un espacio que refleja las contradicciones del sistema en su conjunto.
Es así como cabe preguntarnos, ¿en dónde quedó la idea de la universidad como la conciencia crítica de la nación? que fue la razón de ser de la universidad en los tiempos de la reforma universitaria y la manera efectiva de llevar a cabo la labor de generar conocimiento para las políticas gubernamentales en pos de una igualdad social en tanto derechos cívicos, léase espacios de participación fomentados por los gobiernos de la concertación. En el plano actual ese rol esta principalmente relegado a instituciones privadas, tanto universidades como consultoras, de las que se nutre la nueva gerencia pública, formadas en la esencia de la externalización de las antiguas tareas del aparato estatal, entendiendo desde la burocracia hasta las normativas educacionales, tanto en universidades como en todo el sistema educativo. De este modo, la universidad se ha remitido en el último tiempo a ser un escaso aporte al desarrollo del país, (CITUC, investigaciones regionales en cuanto a productos rentables, publicaciones enclaustradas en el ámbito universitario) este limitado aporte sigue siendo la vara con la que se mide su financiamiento, por medio del A.F.I. y el A.F.D., que como ya sabemos ha llevado a la crisis de endeudamiento a varias universidades y no sólo del C.R.U.C.H. sino también privadas. El modo de llevar a cabo políticas rentables para la subsistencia económica de las casas de estudio las hace entrar directamente a la lógica mercantil de competencias, lo que a su vez genera disparidad en tanto presupuestos de infraestructura como para la investigación. Este es uno de los problemas asociados a la realidad en la que se encuentra, pero sólo es una expresión de lo que sucede fuera de los muros de las distinguidas, y no tanto, universidades mal llamadas estatales (C.R.U.CH.), es decir, la universidad y la educación en el sentido más amplio vienen a ser el reflejo de lo que es nuestra sociedad, una que se encuentra en una crisis abiertamente expresada en tanto parámetros económicos, y de participación, una crisis moral de la política y por ende una basureada visión de lo que como ciudadanos nos compete, y nos aqueja. En este sentido es que nos planteamos como objetivo último la democratización de la sociedad, entendiendo que los medios son todos los posibles, e imposibles, pues deben ser creados en la lógica de la reinvención del individuo activo, conciente y crítico. Ahora bien debemos tener en claro que en la acción que realizamos tanto como pedagogos y licenciados (historiadores), no podemos evadir nuestra responsabilidad de contribuir a la formación de sujetos sociales impregnados en los valores de la democracia participativa y responsable, y la libertad inclaudicable ante cualquier situación y sistema que atente en su contra. De esta manera vislumbramos la necesidad de generar los espacios por medio de la construcción conjunta de los mismos, y avanzar en la lógica de una apertura directa hacia la sociedad.
Proyecto
A partir de lo que hemos presentado, hacemos hincapié en la Democratización de la carrera, visualizándonos en un punto más macro que sería la sociedad. Es por ello que nuestro proyecto sigue los lineamientos de trabajo que podrían, de una u otra forma, concretar este ideal. Así, rescatamos cuatro puntos que se vuelven centrales en el proceso de desarrollo de nuestro ideal como CEE; el académico, participación, política y económica educacional y la democratización de espacios.
I.- Entendemos que nuestra carrera, al ser humanista, intenta que los estudiantes desarrollen al máximo sus capacidades intelectuales para que estos, como parte de la sociedad, apliquen estos conocimientos y sean útiles a la misma. Nuestro primer interés tiene raíz en lo Académico, ya que desde aquí se desarrollan los instrumentos base para conformar, como futuros profesionales del área humanista, una sociedad con transversalidad de oportunidades, en tanto consideramos que debe existir una libertad del conocimiento asegurando su acceso, es que nos planteamos
A.- Resignificación de Jornadas de Historia. Creemos que de alguna forma las jornadas se han vuelto un tanto academicistas y que por este motivo la asistencia a dichas jornadas, por parte de los estudiantes, ha ido disminuyendo. Teniendo en cuenta que el espacio que se nos da en este tipo de actividades no es común a lo largo del año académico y por lo mismo se debe aprovechar, es que se le debe dar un nuevo sentido a esta actividad, incorporando nuevos nombres dentro de la lista de invitados a exponer, para que se planteen nuevos pensamientos e ideales, además tratando de incorporar temas que sean accesibles a todos los estudiantes, para que desde estos mismo temas les sea interesante asistir a estos espacios creados para el diálogo y debate.
B.- Biblioteca abierta para estudiantes de la carrera. Como todos sabemos nuestro acceso a los libros, nuestra principal fuente de estudio, fue restringido y bloqueado, argumentando grandes pérdidas de material que nunca fueron detallados. En base a lo anterior, mantenemos como principal lucha, como estudiantes participativos dentro del Instituto, el acceso libre a nuestro material de estudio, a nuestra fuente de trabajo, a nuestro alimento intelectual, ya que siendo este restringido nos provoca una serie de problemas, tales como pérdida de tiempo, desinterés a la hora de buscar fuentes propias y en consecuencia la búsqueda de libros se resume solo a las fuentes programadas por cátedra.
C.- Creación de una nueva Revista de Historia. Creemos que se ha perdido el enfoque de la actual revista de Historia, ya que en un comienzo estaba destinada a las publicaciones de los estudiantes de nuestra carrera, siendo que hoy se prioriza por otras universidades. Nuestro propósito no es menospreciar el trabajo realizado por la revista, ya que ha alcanzado un gran prestigio y renombre, pero vemos la necesidad de los compañeros de publicar sus investigaciones, de querer participar en espacios con respaldo. Por ello es que proponemos la creación de una nueva revista que tome como prioridad el trabajo efectuado por nuestros compañeros de historia, también acercándola a un público distinto, sociabilizando las investigaciones a distintos sectores de nuestra sociedad, tales como colegios, juntas de vecinos, etc. La idea es que esta Revista pase a formar parte de una de las tradiciones que el CEE debe mantener, pues son electos por sus compañeros de historia los mismos que quieren participar dentro del proyecto mencionado.
D.- Biblioteca Popular. Como nuestro principio es la Democratización de nuestra carrera, nuestro Macro-objetivo es la Democratización de la sociedad, es por este motivo que vemos como principal necesidad de la sociedad tener espacios donde instruirse y/o adquirir conocimiento. Como futuros historiadores conocemos la realidad en la que nos movemos, sabemos que el Chile de hoy no es igualitario en el acceso al conocimiento, por lo que intentamos día a día reforzar con medidas educativas a nuestra sociedad. Una buena manera de hacerlo es con la creación de una biblioteca en dónde no se discrimine, ni edad, ni estudios cursados, ni sector en dónde se vive, etc., que sea abierto a toda la sociedad para que el conocimiento se expanda y podamos formar a un pueblo crítico y conciente de sus realidades.
E.- Ciclo de Documentales y Ponencias. Deseamos con esto iniciar un nuevo espacio en dónde la participación sea de todos, invitando a profesores que sean parte del sistema educativo, sindicalistas y otros actores sociales, de los cuales tenemos mucho que aprender, por lo menos una vez al mes. Este espacio será también destinado a estudiantes que lo deseen, ya sea preparando ponencias que sean de interés colectivo y que estén abiertos los temas para discutirlos y debatirlos, unas presentaciones tipo foro entre nosotros, los estudiantes de historia. Es importante conseguir este tipo de espacios dentro del cotidiano académico, ya que no podemos seguir recurriendo a paralizaciones para tener tiempo y lugar para conversar y plantear ideas en lo que respecta a nuestras inquietudes.
F.- Transparentar el tema de Ayudantías. En este punto esperamos llevar a cabo las determinaciones adoptadas democráticamente en el congreso de carrera, las cuales dicen relación principalmente con la publicación efectiva de todo el proceso. No es una antojadiza acción en contra o a favor de nuestros compañeros que desempeñan la labor de ayudantes, sino más bien, una abierta retroalimentación de los procesos.
G.- Generar una identidad Docente. Una de las dimensiones que se vuelven necesarias dentro de la formación inicial docente, es encontrar, una identidad que nos convoque como, particularmente estudiantes de pedagogía en historia. Estamos faltos de identidad docente en particular dentro del instituto de Historia. La individualización del ejercicio docente va en contra y recibe hoy críticas, si entendemos a la educación como el desarrollo de una comunidad, y no como procesos aislados dentro de un conjunto de individualidades. La idea entonces es trabajar para forjar una instancia en favor de una identidad docente. La necesidad de trabajar colegiadamente, con un norte claro que nos llama a ser sujetos sociales activos y desde nuestras posibilidades y proyectos, transformar la realidad que nos toca inmediatamente, así como la posibilidad de plantear tareas mayores, siempre identintificándonos con la formación profesional que hemos elegido. Sin embargo, no tiene lo anterior un carácter diferenciador de la construcción de una identidad profesional para los estudiantes de Licenciatura, es realidad fehaciente que muchos de nosotros decidimos formarnos en estos dos ámbitos, la idea de una complementariedad no tiene porque apagar el carácter social que identifica particularmente a la pedagogía. Por lo tanto, la tarea en la cual deseamos involucrarnos consiste en actuar en favor de una identificación subjetiva y universitaria que escape al “perfil del alumno”. Buscaremos entonces identificarnos como estudiantes de pedagogía en historia para dar fuerza particular al proyecto macro postulado en la lista.
II.- Por otro lado, dentro del Instituto, consideramos que es importante generar instancias de participación que sean efectivas. Desarrollando al máximo las capacidades y herramientas que poseemos como actores dentro de la sociedad, teniendo en cuenta que todos tenemos facultades para desarrollar ideas en post de un mejoramiento general. Este aporte toma real significancia al dimensionar lo que desde el interior de nuestra carrera podemos entregarle tanto a la universidad, como a la sociedad en general.
A.- Participación en la toma de decisiones. Es preciso que los estudiantes de Historia dejemos de ser entes observantes de los procesos que ocurren dentro de nuestra carrera, y pasemos a ser parte de estos mismos, aportando y trabajando.
A. a.- Triestamentalidad. Considerando que uno de los factores indispensables de la participación directa, es la elaboración de ideas y proyectos que, a su vez socializados entre los distintos actores de nuestra carrera, sean discutidos y validados en instancias superiores, en donde la participación de los distintos estamentos que posibilitan nuestra vida universitaria –tanto académicos, como profesores, como funcionarios-, se evidencia tanto en la construcción, discusión y toma de decisión de los distintos proyectos surgidos. Es de esta manera que creemos que para apelar a una democratización en la toma de decisiones de nuestra Universidad –y a la larga una democratización de la educación en general-, debemos “partir por casa”; creando y construyendo las instancias de participación resolutivas, dentro de nuestro mismo centro de estudio, como lo es la carrera de Historia; de una manera responsable y conciente. Para llevar a cabo el presente objetivo, una de las medidas trascendentales será el;
A. b.- Claustro Triestamental de Carrera. Instancia que busca fomentar la participación de los distintos actores que construyen Universidad junto con nosotros. En este sentido, será una actividad anual que pretendemos instaurar, en donde los diversos estamentos propondrán los objetivos a seguir, y los perfiles futuros de una manera mancomunada, como el ejemplo de Comunidad que buscamos construir. Como una instancia que no depende solamente de los estudiantes, no creemos pertinente señalar una orgánica en este proyecto, ya que dependerá de futuras discusiones entre nosotros mismos como estudiantes; y de la interacción con los otros estamentos.
A. c.- Cambio Curricular. Es trascendental que los estudiantes sean participantes activos dentro de este aspecto, ya que somos nosotros mismos los que estudiamos y conocemos nuestros intereses y necesidades. Es necesario seguir discutiendo junto a los profesores las mallas que se imparten dentro de la carrera, pues se torna necesario actualizar los campos a estudiar, así como los métodos, ya que la sociedad cambia y existen nuevos temas a explorar.
A. d.- Potenciar Congreso de Carrera. Es de importancia máxima, que la creación de los proyectos y derroteros a seguir como estudiantes de historia –ya sea de pedagogía o licenciatura-, surjan, sean construidos, debatidos y aceptados entre todos nosotros, a través de esta instancia de reflexión y acción. Es por este motivo, que la acción de este Centro de Estudiantes será el comprometerse en primer lugar a retomar el Congreso de Carrera porque lo consideramos como una de las máximas instancias de toma de decisión a nivel de estudiantes; y en segundo lugar a llevar a cabo las políticas en él adoptadas de manera democrática y comunitaria o trabajar en pos de ellas; sin pasarlas por alto u obviarlas. En esta instancia se tomarán las decisiones que servirán de base de apoyo para nuestras demandas como estudiantes, y las que representaremos como estamento estudiantil en el Claustro de Carrera mencionado en el punto A.b) de este mismo apartado.
B.- Consejo de Delgados. Esta instancia ha sido creada para que cada curso de la carrera tenga participación dentro del accionar que tiene el CEE, pero estos últimos años esta participación, por parte de los delegados, no ha sido del todo efectiva. Debido a esto, creemos que es necesario potenciar este consejo, dándole la importancia que merece, para que cada curso tenga real representación y participación en las decisiones que respectan a nuestra carrera en general.
III.- Como comprendemos que nuestra sociedad es desequilibrada, económicamente hablando, y reconocemos como propio el problema que significa el ingreso a la Universidad, consideramos que se debe seguir trabajando por que esta institución educativa sea más accesible a los jóvenes que cada día tienen más interés en instruirse. Entendiendo que Chile se ve envuelto constantemente en crisis, las cuales responden a la dependencia económica que tenemos con las grandes potencias mundiales, todo esto producto de nuestro modelo económico actual, el Neoliberalismo, hacemos hincapié en los efectos que esto produce en nuestra sociedad. Al observar que cada vez la gente se endeuda más intentando salir de un estado de desfinanciamiento, sentimos que es cada vez más necesario alejar de las preocupaciones económicas el aspecto educativo. La educación es el medio que las familias chilenas ven para salir adelante, y si esta no es accesible el circulo de la pobreza seguirá su curso sin detenerse.
A.- Congelamiento de Arancel. Es el principal obstáculo que los estudiantes vemos a la hora de ingresar a los estudios superiores, ya que este supera el ingreso mensual mínimo de una familia chilena y se aleja de la realidad de nuestro país. Además es reflejo de la constante crisis que vive la universidad, que la lleva a abastecerse de los fondos que le deja este tipo de recursos.
B.- Fin al Autofinanciamiento. Siguiendo con el mismo lineamiento del punto anterior, el autofinanciamiento dentro de la universidad responde a que esta sigue las dinámicas del mercado el cuál se desvincula absolutamente del rol del Estado, propiciando así, un constante endeudamiento por parte de la universidad, que es reflejo claro de la misma situación que nuestros padres enfrentan. La Universidad no es una empresa privada, recordemos que es una institución educativa que tiene como objetivo formar, y crear a personas que ayuden al desarrollo de nuestro país.
C.- A favor de la Educación Pública. Corresponde precisamente a que la universidad y, más allá, la educación en general se vincule nuevamente al Estado, siendo este responsable completo de una necesidad básica como lo es el acceso a la educación. Punto fundamental dentro de los lineamientos a seguir es el aunar criterios respecto de lo que defendemos como educación pública, se han realizado avances en este sentido, que están en la línea de definir conceptualmente nuestros objetivos, que es tarea primordial para la claridad con la que se actúa, pero además creemos de vital importancia el ir acercando el concepto a realidades inmediatas y accesibles de realizar en el corto plazo, nos referimos con ello a las medidas que aseguren el acceso, es decir, cobertura, apropiación de espacios que por hoy en día nos son naturales y del mismo modo avanzar en la lógica de la educación pública como proceso de construcción y no como un fin inmediato.
IV.- Dentro del Instituto de Historia, más bien, dentro del castillo, todos nos damos cuenta de la necesidad de tener más espacios en los cuales desarrollarnos como usuarios diarios de las instalaciones educativas que nuestra universidad nos entrega. Es por eso que nos centramos en algunos puntos que favorecen a que los estudiantes nos sintamos más cómodos y conformes con nuestro espacio educativo.
A.- Espacio Físico. Si bien es cierto, la universidad tiene deberes a realizar en la infraestructura de nuestro instituto, no podemos quedarnos de brazos cruzados esperando a que nos arreglen nuestro espacio. Por ello, creemos que una vez más debemos unirnos como carrera, reutilizando espacios como la llamada pérgola, la cual se encuentra inutilizada. Creemos que estos espacios permitirán una mejor comunicación entre compañeros, para poder integrarnos, además de lograr tener más comodidad dentro del castillo, la cual se necesita. También demostrar que el Instituto es parte de los estudiantes, por lo que podemos actuar dentro de él, por ejemplo aplicando todas nuestras capacidades artísticas plasmando ideales humanistas mediante murales.
B.- Espacios Formativos. El tema lo desarrollamos en profundidad en el punto I, F. Lo trascendental es que, como ya hemos dicho, desarrollemos instancias de conversación y debate en las cuales los estudiantes sean los protagonistas de participación, invitando a profesores y/o estudiantes de otras carreras o universidades que nos presenten un tema contingente y utilitario, sin la necesidad de tener una paralización de actividades, sino que sean parte estas conversaciones de la jornada educativa, que esté en el horario.
C.- Espacios Culturales. Mantener como es costumbre actividades como la Cena Indoamericana, la actual Cena Colonial, etc., pero como instancias de integración real entre los actores importantes de nuestra carrera, es decir, estudiantes, docentes y trabajadores de la institución. La idea es dejar de lado esa costumbre de separarnos por roles, cuando todos somos parte de una misma comunidad.
D.- Espacios de Integración. Este punto de real importancia dentro de nuestro proyecto, ya que apelamos a realizar tareas en conjunto. Es por eso, que desde el principio de la vida universitaria se debe recibir a los nuevos integrantes de nuestra familia educativa con una nueva concepción de lo que es la carrera de Historia. La Quinta Compton, es la instancia asignada para desarrollar desde un comienzo este punto, por ello es necesario darle un significado mayor que el de la entretención, pues así lograremos que todas nuestras generaciones de estudiantes tengan mayor cercanía.
E.- Espacio de Participación. Considerando la existencia de espacios tanto materiales como simbólicos; la apropiación efectiva de los espacios que nos rodean es uno de los objetivos transversales de todo el proyecto. Es por este motivo que a través de las distintas propuestas por nosotros entregadas a lo largo del presente proyecto; es que buscaremos potenciar los distintos espacios de participación activa, en la generación de instancias de reflexión y acción como el Congreso de Carrera, el Claustro de Carrera, la organización de foros y debates periódicos que contribuyan a nuestra formación integral, los ciclos de documentales, la gestión del mural y el acondicionamiento de la pérgola, el trabajo social realizado a través de la Biblioteca Popular, y la Nueva Revista de Historia; por mencionar algunas de las medidas mencionadas a lo largo del proyecto que acabamos de presentar.
